La historia en mi vida se ha dado a partir de dos enfoques para el aprendizaje, una como un proceso formativo, y la segunda, como parte de mi actividad académica. De la primera, tengo recuerdos cómo me enseñaron la historia de México con recursos que se limitaban al libro de texto, donde tenía que leer y subrayar y contestar un cuestionario que el profesor nos daba para luego ser evaluada con forme un recordatorio de fechas y nombres. El número de aciertos determinaba mi calificación final. Así fue creo toda la educación básica.
Como actividad académica, mi encuentro con la historia, fue cuando llegue al ISCEEM, a cursar un posgrado en Ciencias de la Educación. Ahí tuve la suerte de conocer otras formas de investigar. En ese tiempo ingreso a laborar el Dr. Antonio Padilla, quien fue mi tutor de tesis. Su forma de impartir la clase, crítica y reflexiva, además de la constante lectura de textos, me permitió conocer no solo la historia oficial, sino las historias olvidadas de sujetos que el pasado no se ha ocupado de ellos. Desde ahí, mi gusto por la investigación. Hoy estoy enseñó a otros (alumnos de posgrado) a investigara aprender que las historia no es una mera acumulación del conocimiento, sino que es una constante construcción, no sólo por lo expuesto por la historiografía, los medios de comunicación oficiales, sino por las muchas historias que los sujetos de sus tiempos construyen en lo cotidiano. Un rescate del pasado que necesita de preguntas que se puedan formular al pasado para explicar el presente y el devenir.
Como actividad académica, mi encuentro con la historia, fue cuando llegue al ISCEEM, a cursar un posgrado en Ciencias de la Educación. Ahí tuve la suerte de conocer otras formas de investigar. En ese tiempo ingreso a laborar el Dr. Antonio Padilla, quien fue mi tutor de tesis. Su forma de impartir la clase, crítica y reflexiva, además de la constante lectura de textos, me permitió conocer no solo la historia oficial, sino las historias olvidadas de sujetos que el pasado no se ha ocupado de ellos. Desde ahí, mi gusto por la investigación. Hoy estoy enseñó a otros (alumnos de posgrado) a investigara aprender que las historia no es una mera acumulación del conocimiento, sino que es una constante construcción, no sólo por lo expuesto por la historiografía, los medios de comunicación oficiales, sino por las muchas historias que los sujetos de sus tiempos construyen en lo cotidiano. Un rescate del pasado que necesita de preguntas que se puedan formular al pasado para explicar el presente y el devenir.